Fuente: Contratapa

Roberto Pianelli: “Nadie acepta empeorar sus condiciones de vida sin protestar”

En esta coyuntura de ajuste, en los primeros meses del año, a los maestros le tiran gas lacrimógeno y a los trabajadores del subte le quitan la personería gremial de su sindicato. Cuenta Roberto “Beto” Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), que por el momento apelaron a la Justicia e irán a la OIT.

En esta coyuntura de ajuste, en los primeros meses del año, a los maestros le tiran gas lacrimógeno y a los trabajadores del subte le quitan la personería gremial de su sindicato. Cuenta Roberto “Beto” Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), que por el momento apelaron a la Justicia e irán a la OIT.

“El quite de la personería fue una decisión política contra el conjunto de los sindicatos. A los amigos del Gobierno los va a favorecer y a los sindicatos más combativos se los van a perjudicar. Obviamente hasta ahora no tuvimos consecuencias. Pero esto va a elevar el nivel de conflictividad porque los compañeros quieren salir a tomar medidas. Pensamos que es una provocación para que nos tilden de irracionales”, dice el sindicalista.

Pianelli asegura que la relación de la AGTSyP con sus afiliados sigue siendo la misma: como los legítimos representantes se sientan en la mesa paritaria frente al ministro de Trabajo con un pliego de condiciones laborales y una propuesta de aumento salarial del 35%.

“La esencia lógica que mueve a este gobierno es represiva, porque es ajustadora y para ajustar tenés que reprimir. Nadie acepta empeorar sus condiciones de vida sin protestar. Y si vos no querés que haya protestas tenés que reprimir, que es lo que va a hacer el Gobierno de ahora en más”, advierte en su oficina de la calle Carlos Calvo cuando conversa con otro compañero metrodelegado sobre la represión a los docentes el domingo 2 de abril en Plaza Congreso.

Resfriado, con pocas horas de sueño y atento al horario de salida del colegio de su hijo, “el b” se presta para hablar con Contratapa del conflicto del gobierno de Macri con los trabajadores. Sin vacilar anuncia a los dirigentes sindicales: “El que no salga ahora a defender a los trabajadores, la historia lo pasará por arriba”.

– Teniendo en cuenta la lógica represiva de Gobierno y lo que se viene, ¿cuáles son los puntos principales para lograr la unidad de la clase trabajadora?

No sé si lograr la unidad de la clase trabajadora, suena rimbombante. Sí hay que ponerse a la cabeza de la conflictividad social. Mientras la clase trabajadora siga haciendo lo que hizo hasta ahora, saliendo a la calle a enfrentar las políticas que empeoran su calidad de vida, hay que ponerse al frente de eso, darle una interpretación política y tratar de plantear alternativas. No sé si se va a poder unir a los trabajadores, pero los sectores que conduzcan a los trabajadores y no quieran defenderlos, estarán condenados por la historia. Van a quedar como referencia aquellos que sí salieron a defender los intereses colectivos.

– ¿Las estructuras sindicales están a la altura de la circunstancias?

Hay dirigentes que no quieren ir a ningún conflicto, que están de acuerdo con el Gobierno, que están dispuestos a empeorar las condiciones de sus trabajadores por intereses personales o de su casta dirigente. Se habla mucho de las carpetas, de negocios. Vos no podes firmar una paritaria del 20 por ciento cuando la inflación fue del 40. Y encima decís, “¡qué bueno!”. La historia les va a pasar por encima. Además, las estructuras sindicales de toda la clase obrera siguen siendo las mismas de hace 30 o 40 años, con los mismos dirigentes, con lo peor, muchos de los cuales fueron traidores en la década del 90. El que no salga ahora a defender lo pasará por arriba la historia. No tengo dudas. La voluntad de los sectores populares de resistir está claramente demostrada en el mes de marzo. Nunca en la historia hubo seis movilizaciones tan masivas como las del último mes. Hay que estar a la altura de las circunstancias tratando de buscar la más alta unidad de acción para poder juntos golpear al Gobierno.

– Y en términos organizativos, ¿Cómo generan ésa unidad de acción?

El movimiento sindical argentino está dividido de una manera que no corresponde a la época. Ni a esta ni a la de los últimos 12 años. La división de la CTA y la CGT tiene otro paradigma ideológico y político, viene de la década del 90. Eso en la década anterior fue atravesado, pero no superado. Ahora estamos unificando la CTA y la CGT tiene una unidad de mentira. Momo Venegas y su banda están afuera. Yo creo que a medida que el carro ande se van a acomodar los melones. La conflictividad con el gobierno va a implicar una nueva reorganización, que puede o no tener un nuevo nombre. No sé hasta dónde iremos o hasta donde se romperán los prejuicios. Hoy están las dos CTA y un sector importante de la CGT en unidad de acción, y cada mes que pasa eso se amplía más. Entiendo que se va a reagrupar y reorganizar el movimiento sindical.

– ¿Cuál es tu balance del paro general el 6 de abril?

Está claro que todo el mundo quería expresar su bronca, su repudio a la política socioeconómica que está empeorando las condiciones de los sectores más vulnerables de la sociedad, pero también de los trabajadores en general, las clases medias y los pequeños empresarios. Se pudo individualizar, percibir más claramente la indignación de la gran mayoría de la sociedad. Inclusive de muchísimos que han votado este Gobierno. Fue una especie de plebiscito con los pies, un momento donde pudieron confluir todos los sectores, excepto el Gobierno.

– Los únicos que llamaron a movilizar ese día fueron los partidos de izquierda trotskistas. ¿Qué lectura hace sobre eso y por qué crees que el resto de los sectores no llamaron a movilizar?

No era un paro con movilización porque hay sectores entre los que impulsaban este paro que no querían movilizar. Tampoco tenía mucho sentido, sobre todo porque seis días antes había habido una movilización importante donde también participó la izquierda y las dos CTA junto con algunas corrientes de la CGT. No lo definimos nosotros, pero la lógica del 6 era que nadie salga a la calle. Por otro lado, si hay un paro de estas características, movilizar es medio complicado sin transporte. Vos podes llamar a una movilización pero va a ser parcial en relación al paro que tenés. Creo que es propio de la desviación electoralista que tienen estos grupos que son muy minoritarios y la única forma de visibilizarse es con su bandera durante horas en la televisión, sin tener en cuenta que la derecha está esperando eso para decir que la gente no fue a trabajar porque cortaron un carril de la Panamericana.

– ¿Qué perspectivas ves a partir del consenso que se dio tanto en la CGT y la CTA para esta medida conjunta?

El Gobierno reivindica la política que viene llevando, dice que es el único plan que tiene y que no piensa cambiarlo. Contrariamente, ha salido con una ofensiva represiva muy grande, que se expresó el mismo día del paro, se expresó con los docentes y se viene expresando cotidianamente. A eso tenés que sumarle que también salió con una gran violencia desde el punto de vista verbal, fundamentalmente contra el sindicalismo en general, diciendo barbaridades que lo único que generan es mayor violencia. Va a intentar dividir todo ese frente único y hay algunos que son proclives a dejarse llevar por esa idea. Si no hay continuidad con los demás sectores de la CGT, nosotros avanzaremos por una nueva Marcha Federal con los que acompañen. Obviamente, lo ideal sería seguir actuando en común y tomar otra medida de fuerza.

– Las declaraciones del ministro de Educación Esteban Bullrich sobre cómo atacar a los movimientos sindicales reveló una estrategia del Gobierno…

Sí, es complicado. En general las patronales hacen eso. Te tiran cuatro o cinco para que vos te agarres de una. En general, tenés que hacer lo contrario. Tenés que tener cinco o seis y tirarle todas juntas. Y no esperar que te ataquen, sino ir vos. Yo creo que uno de los puntos más fuertes que han tenido ellos es que avanzaron primero. Está bien, tienen el poder, pero vos también tenés que generar agenda para poder avanzar vos, porque si no te llevan puesto.

– ¿Están las dirigencias sindicales preparadas para primerear a las patronales?

Yo creo que no y que además hay una incomprensión muy grande de las conducciones sindicales. La percepción social también. Toda estructura te genera un determinado aislamiento. Eso también lo padecen las conducciones sindicales. El contacto con el mundo, con la realidad, cómo llegar. Eso le pasa también al gobierno. La comunicación hay que repensarla.

– ¿Qué rol cumplen los medios de comunicación en este conflicto?

Los medios de comunicación han logrado en el último tiempo una homogeneidad maravillosa. Hoy no solamente peleamos contra el capital sino también contra uno de los sectores más poderosos desarrollados en el último periodo que son los medios de comunicación masivos y las redes sociales, manejadas por esos mismos actores. En las sociedades modernas hay gente que no sale a la calle o sale poco. Y que su relación con el mundo es por el entorno que tiene, que a veces es muy chico, y un aparato que le habla las 24 horas del día desde un montón de dispositivos. Si ese aparato te habla, te habla y te habla y vos no tenés contacto con la realidad lo más probables es que te creas todo lo que dicen. Es el Gran Hermano de (George) Orwell. El otro día tuve una discusión con mi madre que me decía por qué van con capucha a las marchas. Hace 12 años que nadie va con capucha a las marchas, pero si lo ve en la televisión es verdad. Es algo que está pasando y a lo que los sectores populares y quienes queremos transformar esta sociedad tenemos que darle importancia y ver de qué manera quebrarlo.

– ¿Tenés una idea de cómo actuar para romper ese cerco informativo?

Yo las detesto, pero hoy necesitas actuar en las redes sociales inevitablemente. Tenés que estar y dar la pelea en esos lugares. Obviamente es una pelea de uno contra mil. Si el Gobierno pone 50 tipos con 20 cuentas de Twitter a bombardearte sistemáticamente, no tenés forma. Enseguida te saca un Trending Topic de lo que se les cante. Pero lo que no pueden tapar es la realidad. Lo que sí hay que replantearse es sobre qué sector social querés trabajar. Obviamente sobre el que labura, pero también hay un sector que está por fuera de eso y al que es necesario llegar.


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