El año 2018 no comenzó bien. Con Mauricio Macri presidente, en marzo la Corte Suprema de Justicia desestimaba un reclamo judicial de la AGTSyP y dejaba firme la sentencia de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que mantenía sin efecto el otorgamiento de la Personería Gremial, regresando el expediente para que se tramitara nuevamente bajo la órbita del Ministerio de Trabajo. En abril la concesionaria Metrovías acordó un aumento del 15% que los Metrodelegados se negaron a firmar. Ese porcentaje quedó muy pronto por debajo de la inflación. La empresa y las autoridades del Gobierno de la Ciudad se negaron a aceptar el reclamo de Agtsyp.
Se inició de esta manera un largo conflicto, que duró meses y que tuvo uno de los episodios más resonantes en la represión del 22 de mayo en la estación Las Heras de la Línea H. Aquella madrugada la Policía de la Ciudad copó el subte con la intención de impedir la protesta. El saldo fue de 16 trabajadores presos y la posterior paralización de las seis líneas del subte y premetro durante todo ese día. Entre los detenidos estuvo Néstor Segovia, secretario adjunto del sindicato, quien mientras era escoltado hacía el camión policial declaraba: "Me llevan preso por discutir paritarias", dejando en claro que los trabajadores estaban protestando para cuidar su salario, no por otra cosa.
Este fue uno, sino el más, de los capítulos emblemáticos de esa pelea del 2018. También hubo intentos de desafuero para posterior despido de delegados y miembros de la comisión directiva, decenas de trabajadores suspendidos y otras tantas aperturas de molinetes seguidas de medidas de interrupción parcial del servicio. En esas aperturas de molinetes, con el recordado café y hoja al usuario, se buscó entablar una conversación con el pasajero para explicar las razones del reclamo. Históricamente los Metrodelegados intentaron fortalecer ese vínculo, explicando los problemas estructurales del servicio de subte y enfocando la responsabilidad en la concesionaria y en los gobiernos de turno.
La paciencia y la convicción para llevar adelante este conflicto lo llevó a su triunfo.
La empresa y el Gobierno de la Ciudad aceptaron el reclamo salarial y convocaron a la AGTSyP a audiencia paritaria. Los metrodelegados lograron un aumento del 50%, demostrando nuevamente su legitimidad y representatividad entre los trabajadores del subte y premetro.
El gobierno no pudo aislar el conflicto porque durante 4 meses se hizo campaña empatizando con los usuarios: Todo aumenta, menos el salario.
MIRÁ EL VIDEO: https://youtu.be/XqKGu9ukyi4