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El subte seguirá en manos privadas

La Legislatura aprobó que Metrovías continuara durante un año la gestión con el subte, y que se concesione por quince años la gestión del subterráneo. La oposición se opuso y denuncian que se vulneraron los mecanismos de aprobación.

La Legislatura porteña aprobó el proyecto oficialista para concesionar la red de Subte y el Premetro por quince años (doce con opción a tres más) y prorrogó por un año la gestión de Metrovías, hasta diciembre de 2018. Los bloques opositores que habían presentado, en minoría, proyectos para reestatizar el servicio votaron en contra, y advirtieron que se vulneraron los mecanismos de aprobación, que requería mayoría especial y doble lectura, que implicaba llamar a audiencia pública. El titular del Observatorio del Derecho a la Ciudad, Jonatan Baldiviezo, adelantó a este diario que van a judicializar el dictamen. “La votación no cumplió con el procedimiento que requiere la mayoría especial de 40 votos. No es la primera vez que se saltan los mecanismos, en el caso del estacionamiento medido también ocurrió lo mismo y lo frenamos en la justicia”, advirtió el integrante de la ONG.

El proyecto, que había sido girado al recinto tras la aprobación en un plenario de comisiones de Obras y Servicios Públicos, Tránsito y Transporte y de Presupuesto, fue sancionado con 32 votos positivos del PRO, la Coalición Cívica y Confianza Pública; 23 negativos y una abstención, de los bloques opositores que sostuvieron la posición de estatizar el servicio, postura que fue plasmada en los seis proyectos que presentaron en el plenario de comisiones.

La ley habilita al gobierno porteño a llamar a licitación pública nacional e internacional para concesionar el servicio por 12 años, con la posibilidad de extenderla tres más, y establece que los oferentes “deberán acreditar experiencia específica no menor a 15 años en la operación de subterráneos o metros y haber transportado en los últimos tres años no menos de 150 millones de pasajeros”. La regulación seguirá en manos del gobierno metropolitano a través de la empresa Subterráneos de Buenos Aires SA (Sbase), tal como ocurre desde el 2012 cuando la Nación transfirió el manejo del servicio a la Ciudad.

También obliga al concesionario a constituir una sociedad anónima cuyo único y exclusivo objeto sea operar la red de subterráneos y fija que la retribución “por la operación y mantenimiento del servicio será establecida a través de un canon mensual” con criterio basado en la relación “pasajero-kilómetro”. Además, el futuro operador deberá “absorber, a su exclusivo cargo y costo, el personal en relación de dependencia que, a la fecha de la toma de posesión del servicio, esté afectado en forma exclusiva al subte, de acuerdo al listado de dotación aportado por Sbase”.

El debate en la sesión ordinaria estuvo dirigido por el legislador Diego García de García Vilas, quien preside la comisión de Obras y Servicios Públicos, y como sucedió la semana pasada, durante la discusión en las comisiones, la privatización o la reestatización del servicio dividió las aguas; como también lo hizo la modalidad de aprobación de la ley.

En la apertura del debate, que se prolongó durante tres horas con la intervención de dieciséis oradores, Vilas sostuvo que “lo que se propone es otorgar en concesión el servicio subte con algunos condicionamientos, entre ellos que la licitación sea nacional e internacional, lo que es muy importante porque lo que se busca es garantizar la mayor concurrencia posible de oferentes”.

Con el impulso que lleva el macrismo tras las elecciones, la batalla entre privatizadores y estatistas estaba perdida para la oposición, quienes remarcaron la falta de tiempo para discutir el proyecto.

El diputado Javier Andrade (FpV) en diálogo con PáginaI12 explicó que “sólo hubo una reunión de comisión, una de asesores y la aprobación. Lamentablemente, desperdiciamos la oportunidad de discutir para mejorar un servicio que es muy deficiente. En todas las grandes ciudades del mundo la gestión de los subterráneos es estatal y acá seguimos entregándolo a manos privadas”, dijo el legislador quien recordó que “la ley 4.472 habilitó al gobierno a endeudarse en 300 millones de dólares para obras en el subte, y lo fueron ampliando con bonos. La deuda alcanzó los 1.200 millones de dólares en inversiones que no se reflejan en el servicio. Es el gobierno que más endeudó y el que menos kilómetros construyó. Cuando asumió Macri, en 2007, prometió construir 10 kilómetros por año y terminaron construyendo un promedio de un kilómetro por año”. Además, durante su intervención el legislador hizo referencia a un grupo de jóvenes que realizó un “sardinazo” durante la sesión. “Los mencioné porque visibilizan aquello que muchos pasajeros viven cuando viajan en el subte”, aclaró Andrade.

La aprobación con mayoría simple fue el otro punto ríspido. Para el oficialismo, la concesión de servicios públicos no requiere mayoría especial ni doble lectura. El resto de las bancadas planteó la inconstitucionalidad de la votación.

Baldiviezo explicó que “el artículo 82 de la Constitución porteña establece que se necesitan los dos tercios del total de los legisladores para aprobar una concesión, o cesión de cualquier derecho sobre inmuebles del dominio público de la Ciudad, por más de cinco años”, y el artículo “89 sostiene el procedimiento de doble lectura para la concesión de cualquier derecho sobre esos inmuebles”.

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