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[España] Las claves de otro lunes de huelga en el metro de Barcelona...y en el Bicing

La huelga del metro obliga a realizar regulaciones de pasaje en la Sagrera mientras que el Bicing vive su quinta jornada de paros. Planea la posibilidad de un arbitraje obligatorio ante el enquistamiento del conflicto, algo que los sindicatos rechazan.

La movilidad en Barcelona se pone a prueba un lunes más. La semana arranca con una nueva jornada de paros de los trabajadores del metro que coincide por primera vez con la huelga del Bicing.

La huelga del metro ha obligado a realizar regulaciones de paso de pasajeros en la estación de La Sagrera y problemas importantes de movilidad, según fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). La compañía ha informado de se ha registrado alguna incidencia en estaciones como la del Clot (L1), donde se han inutilizado algunas máquinas expendedoras de billetes y de validación, aunque ya se ha solucionado. También ha habido actos vandálicos en las máquinas de validación de títulos en las estaciones de Joanic (L4) y Fontana (L3).

Como en semanas anteriores, los paros se distribuyen durante tres franjas horarias: de las 7:00 a 9:00 horas, de las 16:00 a las 18:00 y de las 20:30 a las 22:30 horas. Se mantienen unos servicios mínimos dictados por la Generalitat del 40% en las horas punta mientras que entre las 20:30 y las 22:30 habrá unos servicios del 20%.

TMB ha vuelto a advertir de que esta oferta es “insuficiente para absorber la demanda normal” en las franjas de afectación, especialmente en horas punta. La compañía recomienda buscar medios alternativos y en el caso de utilizar el metro seguir las indicaciones de megafonía, las pantallas y el personal del metro.

Esta nueva jornada de paros en lunes, la undécima desde el inicio del conflicto, llega sin vislumbrarse un acuerdo entre ambas partes y tras más de 80 reuniones entre los trabajadores y la empresa. La jornada de huelga viene marcada por una tensa semana anterior en el que la dirección de TMB anunció la suspensión del complemento salarial de 32 euros mensuales , una media que han calificado los sindicatos de “contradictoria” y “una radicalización del conflicto”.

Por su parte, Enric Cañas, el consejero delegado de TMB, justificaba la medida al tratarse de un importe que se les “avanzaba” a cuenta de los incrementos salariales que contemplaría un futuro convenio colectivo para “ crear un clima favorable al diálogo”. Cañas considera que “hemos llegado a una situación de bloqueo y están condiciones no se están dando”.

La posibilidad de un arbitraje obligatorio ha marcado la semana anterior. Los representantes del comité de empresa del metro volvieron a manifestar su rechazo a cualquier tipo de arbitraje en la reunión mantenida el jueves con el director del Departament de Treball, Josep Ginesta. Ante la “amenaza de un laudo obligatorio”, apuntan fuentes sindicales, los representantes de los trabajadores abogan por una salida negociada y trasladar todas las propuestas a la asamblea de trabajadores.

Hasta el mismo Síndic de Greuges ha defendido recurrir a la figura del arbitraje, una medida que aceptaría la dirección de TMB. De hecho, la institución que preside Rafael Ribó ante el enquistiamiento de las negociaciones ha actuado de oficio y ha pedido que se aumenten los servicios mínimos.

El conflicto sin resolver ha vuelto a pasar factura política al gobierno municipal una semana más. El miércoles todos los grupos de oposición en el Ayuntamiento de Barcelona reprobaron a Mercedes Vial, la presidenta de TMB y concejal de Movilidad, por su gestión en una moción presentada por Demòcrates y Ciutadans. Jordí Martí, del grupo Demòcrata, afirmó que Vidal “se ha convertido en parte del problema y se le ha acabado el crédito político para llevar a cabo la negociación”.

El equipo de gobierno, BComú y PSc se quedaron solos en la defensa de Vila, manifestó su confianza “en el trabajo que se ha hecho, el que se está haciendo y se hará”.

Además de la oposición municipal, Josep Rull, el conseller de Territori y Sostenibilitat de la Generalitat, mediadora del conflicto, ha pedido a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, “liderazgo” y “responsabilidad” para desbloquear la situación.

Por su parte, Colau hizo un llamamiento público al comité de empresa para que trasladaran las propuestas a la plantilla y se mostró “perpleja” ya que “ni la ciudadanía” ni ella misma entienden “tantas huelgas” con los “esfuerzos que se han hecho desde TMB y la Generalitat”. Como desde hace ya dos meses y medio, el metro vivirá otro lunes laborable de huelga.

La Síndica de Barcelona urge a una solución

La Síndica de Greuges de Barcelona, María Assumpció Vilà, ha hecho hoy un llamamiento “a la responsabilidad” y ha urgido una solución para acabar con la huelga de metro.

Vilà cree que “es muy grave que después de cerca de tres meses de conflicto no se haya encontrado una solución” y ha recordado que, aunque el derecho de huelga es un derecho fundamental reconocido en la Constitución, la Generalitat tiene que establecer “unos servicios mínimos de forma ponderada entre las partes garantizando los derechos de la ciudadanía”.

Vilà pide al Ayuntamiento, a la empresa Transporte Metropolitanos de Barcelona (TMB) y a los representantes de los trabajadores “que hagan un esfuerzo negociador para intentar llegar a un acuerdo lo antes posible”.

La síndica, que “de momento”, no es partidaria de un laudo arbitral de obligado cumplimiento y defiende una solución pactada.

La FAVB insta a TMB y trabajadores a hacer públicos “los escollos”

Por su parte, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) ha instado este lunes a los trabajadores del metro y a TMB a hacer pública “una información exhaustiva” para saber “dónde están los escollos” para alcanzar un acuerdo.

”Lo pedimos porque hasta ahora esta información no se ha hecho pública”, ha criticado la FAVB en un comunicado, en el que reconoce que no es habitual que la entidad vecinal valore los conflictos laborales.

Sin embargo, las entidades vecinales consideran que “dada la duración y la incidencia” de la huelga, un derecho que consideran legítimo, se trata de un conflicto que afecta al sector público y “causa un impacto muy grande sobre mucha gente”.

También ven que “los resultados de la huelga pueden tener impacto sobre el presupuesto colectivo”, por lo que piden a ambas partes que tengan “una actitud cuidadosa en defensa de un bien público”.

“Creemos que como usuarios y ciudadanos tenemos derecho a tener una información transparente de los términos del conflicto. De cuáles son los puntos en litigio, de cuáles son los efectos de los posibles acuerdos, de cuáles son las divergencias que impiden un acuerdo y de qué salidas se pueden explorar”, pide la FAVB.

También huelga en el Bicing

La huelga de metro de este lunes se suma a una de las 15 jornadas de paros parciales de los empleados de Bicing contra las condiciones laborales de la empresa a cargo del servicio.

Los paros del servicio público de alquiler de bicicletas, el quinto desde la convocatoria de huelga, son de las 8.00 a las 12.00 en el turno de la mañana; de las 16.00 a las 20.00 por la tarde, y de las 23.00 a las 3.00 por la noche los lunes, miércoles y viernes, pero los sábados serán de las 7.00 a las 11.00 y de las 16.00 a las 20.00, y los domingos, de la medianoche hasta las 4.00 de la madrugada.

En el metro se mantendrán unos servicios mínimos del 40% en las horas punta mientras que entre las 20:30 y las 22:30 habrá unos servicios del 20%

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