La Nación

Polémica por la muerte de un hombre en la hora pico del subte

Un testigo aseguró que la asistencia médica demoró cerca de 40 minutos en llegar; versiones cruzadas de Metrovías, el testigo y el SAME

Un hombre de de 55 años, cuya identidad se desconoce, murió de un paro cardiorespiratorio ayer alrededor de las 19 en la estación Ángel Gallardo de la línea B del subte. Según un testigo que difundió la información a través de su cuenta de Facebook, el hombre se descompensó, perdió el conocimiento e intervinieron los pasajeros para intentar reanimarlo. Luego de 40 minutos, según la misma versión, llegó la asistencia médica del SAME y, tras intentos inútiles de reanimación, el hombre murió en el lugar.

Fuentes de Metrovías informaron a LA NACION que cuando a la empresa se le informa de la descomposición de una persona a bordo de una formación, se activa un protocolo. El personal operativo que está en la estación da aviso de inmediato a la guardia de emergencias de Metrovías y desde allí derivan la intervención inmediata al organismo que se requiera, ya sea el SAME, Policía Federal o los bomberos, según los distintos casos. Según la misma fuente, el subte tiene una conexión punto a punto con el SAME, que es una comunicación directa con la línea de supervisores de ese servicio de emergencias. Cuando tomaron conocimiento de la descompensación, a las 19:17, partieron el servicio en dos y lo ofrecieron limitado entre las estaciones Leandro N. Alem y Angel Gallardo, por un lado, y entre Dorrego y J. M. de Rosas, por otro.

El personal de Metrovías advirtió que "siempre que hay una situación de este estilo, los empleados se acercan de manera inmediata para tomar conocimiento del problema y en función de eso toman una decisión. En ese caso, la decisión fue interrumpir el servicio y dar el aviso correspondiente porque lo que el sujeto necesitaba era atención médica". Acorde al protocolo, el personal no pudo intervenir en la situación porque el hombre ya había perdido el conocimiento. "Nosotros tenemos un protocolo de intervención ante situaciones no traumáticas, que es cuando una persona se puede valer por sí misma. En esas ocasiones, el personal puede colaborar para que la persona descienda de la formación y sea atendida fuera de la misma. Cuando la persona pierde el conocimiento no se puede avanzar con ese protocolo", afirmaron.

Por su parte, Alberto Crescenti, titular del SAME, relató su versión de los hechos a LA NACION: "Recibimos un llamado por celular de un particular a las 19:13 que transmitió que había una persona con un «traumatismo de cráneo con herida cortante en la estación Ángel Gallardo del subte B». A las 19:17 salió una ambulancia del Hospital Durand que llegó a las 19:34. Cuando visualizaron que se trataba de un paro, bajaron con el cardiofibrilador y salió la segunda ambulancia, o sea que no fueron 40 minutos". Y agregó, con énfasis: "Fuimos a buscar un traumatismo de cráneo con herida cortante y nos encontramos con un paro cardiorespiratorio. La jefa de prensa del Ministerio de Salud estaba en el mismo vagón y, además, nos alertó de que se trataba de un paro", añadió.

En relación a la versión del testigo, replicó: "Que la gente hable con tanta ligereza es molesto. En estos casos, le pedimos a los ciudadanos que llamen al 107 para que lleguemos rápido y no al 911, que es para cuestiones delictivas".

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