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El Confidencial

[España] Miedo a otra tragedia de metro: Ferrocarrils cierra una línea en Alicante por seguridad

Jueves 28 de julio de 2016, por Prensa del Subte

El pánico a sufrir otro mortal accidente como el de 2006 lleva al Consell de Ximo Puig a clausurar la ruta entre Calpe y Dénia en plena temporada turística y con miles de usuarios

Los problemas de seguridad y el pánico ante la posibilidad de que pudiera repetirse un accidente como el que hace ahora diez años costó la vida a 43 personas en la línea 1 de Metrovalencia ha llevado a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) a tomar la drástica decisión de clausurar temporalmente el tramo entre Calpe y Dénia de la Línea 9 de TRAM de Alicante. Han tenido que pasar años para que FGV optase por la clausura, en pleno mes de julio y en una línea que comienza en Benidorm por la que transitan entre localidades muy turísticas más de 700.000 usuarios anualmente. Sin embargo, la presión desde el departamento técnico era alta y alertaba del riesgo de posibles accidentes. Esto y el listón de seguridad marcado por la Comisión de Investigación del Accidente del Metro de Valencia en el dictamen sobre el siniestro aprobado hace menos de un mes hacían inevitable la suspensión.

El consejo de administración de la empresa pública, que preside la consellera de Infraestructuras, María José Salvador, se reunió este miércoles tras aparecer informes internos que señalaban a las graves deficiencias de una vía que lleva cien años en funcionamiento y cuyos sistemas de frenado y control de trenes están muy por debajo incluso de los que tenía el convoy siniestrado en 2006 en la curva maldita de la estación de Jesús en Valencia.

Fuentes de FGV recordaban ayer que la Línea 9 de Benidorm a Dénia tiene más de 100 años y se trata de una vía sin electrificar y diseñada para velocidades máximas de 80 km/hora. "Debido a la falta de inversiones que ha sufrido la línea durante más de 20 años, los más de 30 kilómetros de vía que unen estas localidades de La Marina precisan de una serie de actuaciones que el actual gobierno valenciano ya ha iniciado durante este año con una inversión de más de 15 millones de euros en la modernización de esta vía que afecta al tramo Altea-Calpe. Además, va a continuar con una serie de acciones a corto y medio plazo para garantizar la calidad necesaria y la seguridad en el presente y futuro de esta línea, siguiendo los criterios que se establecerán en la futura Ley de Seguridad Ferroviaria en la que trabaja el actual gobierno valenciano", insistían las mismas fuentes.

La resolución del consejo de administración se ha adoptado tras recibir un informe del actual gerente, Ángel García de la Bandera. El problema principal, además de la situación de la propia vía, es que no cuenta con los sistemas de frenado conocidos como Bloqueo Automático y ATP, lo que en la práctica dejaba en manos del maquinista toda la responsabilidad, como ocurrió en el accidente del Metro de Valencia y o en el de Angrois de Renfe en Galicia. En el caso de Metrovalencia, el dictamen parlamentario señala que siniestro fue "previsible y evitable" porque no se realizaron las inversiones adecuadas en materia de seguridad, y hace responsable a Francisco Camps y su Gobierno.

Órdenes internas de este mismo mes del área de operaciones de Ferrocarrils sobre la Línea 9 de Alicante, a las que ha tenido acceso El Confidencial, conminaban a los conductores a no sobrepasar los 40 kilómetros por hora en varios tramos del recorrido "como consecuencia de defectos en la vía". Sorprendentemente, la actual cúpula de FGV y de Infraestructuras se llevó hace una semana al presidente de la Generaltat, Ximo Puig, a "inaugurar" obras de mejora en el tramo ahora clausurado. Lo que hace apenas siete días era un vía incluso publicitable ha pasado a ser un riesgo para los usuarios al aparecer los informes técnicos internos.

El debate sobre el cierre de la centenaria línea ferroviaria es antiguo. El Consell de Alberto Fabra estuvo a punto de poner el candado a los trenes. Sin embargo, ante el previsible malestar social, optó por anunciar un plan de inversiones de 50 millones cuya ejecución está siendo muy lenta. Los problemas principales se han subsanado entre Benidorm y Calpe, pero no así entre los treinta kilómetros de recorrido entre Calpe y Dénia, con tramos montañosos y escarpados.

Inversiones con retraso

Según FGV, en 2017 se acometerán las obras de renovación de vía e infraestructuras del tramo Calp-Teulada con una inversión de más de 14 millones de euros y posteriormente de los tramos Teulada-Gata de Gorgos y Gata de Gorgos-Dénia, y que se irán abriendo al servicio a medida que se complete su renovación e instalación del Bloqueo Automático y ATP (Protección Automática de Trenes).

El ritmo de las inversiones está muy condicionado por la sequía presupuestaria de la Generalitat valenciana, de la que no escapa su empresa de ferrocarriles. Según las cuentas que acaba de publicar la Conselleria de Hacienda, el año pasado cerró con 150 millones de pérdidas (138 millones de resultado de explotación) y una deuda de 433 millones de euros.

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