Metrodelegados alertan que quitar todo el asbesto del subte “va a llevar varios años”

Luego de una nueva protesta por la presencia del material cancerígeno en varias formaciones, los trabajadores piden mayor celeridad en el retiro de las piezas, y la compra de una flota libre de este aislante, prohibido en el país desde el 2001. El gremio asegura que tres formaciones más deberán ser tratadas, al encontrar presencia de asbesto. Presentan un amparo judicial para saber cuántos empleados fueron expuestos al material y su condición de salud.

Por Diego Lanese / Especial para Gestión Sindical

Con retenciones de tareas en los talleres donde se reparan los trenes, los trabajadores del subte de la Ciudad de Buenos Aires volvieron a reclamar a la empresa Metrovías y al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que avance en un plan para retirar las piezas con asbesto en las formaciones de todas las líneas que circulan actualmente. Hace unos días, desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) confirmaron la presencia de este material considerado cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en más flotas, que circulan en las líneas B, C y E, lo que aumenta la preocupación por el impacto en la salud de los empleados y los pasajeros.

En esta nueva protesta, además de realizar una “jornada de reflexión”, se difundió un mapa elaborado por la secretaría de Salud laboral del sindical con los puntos donde hay exposición a asbesto. Según afirman, hoy hay al menos cuatro formaciones con piezas contaminadas que se utilizan en el servicio diario. Los metrodelegados insisten con la necesidad de comprar flotas sin el material, además del retiro de las piezas cuestionadas de manera seguro. “Esto va a llevar muchos años”, admiten, pero piden un plan que termine con la tarea. Una denuncia pide saber a ciencia cierta cuántos trabajadores estuvieron expuestos al asbesto y su estado de salud.

Desde hace más de dos años, los metrodelegados vienen denunciando la presencia de asbesto en distintas formaciones del subte. La primera flota apuntada fue la CAF 5000 que se compró durante la gestión de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño al Metro de Madrid, pero con el tiempo aparecieron otras involucradas, como la flota Mitsubishi. En los últimos días, el gremio informó que al menos hay tres nuevas formaciones involucradas. Se trata de la flota Fiat-Materfer, que circula actualmente en la Línea E; la General Electric, también presente en la Línea E; y la Nagoya 5000, de la Línea C, según le confirmó a Gestión Sindical la secretaría de Salud Laboral de la AGTSyP.

Ante esta nueva evidencia, el gremio llamó a una jornada de retención de tareas que se realizó ayer miércoles en dos turnos: de 6 a 9 y de 13 a 16, en todos los talleres donde se reparan los vagones, y que son el personal más expuesto a la contaminación. El reclamo es “un plan integral de desabestización “, que incluya un cambio de flotas, que estén libre del material. Para alertar de la situación, Salud Laboral elaboró un mapa con los puntos críticos por la presencia del producto, usado como material aislante y prohibido en el país desde el año 2001.

“Esto va a llevar varios años”, admitió el titular de la secretaría de Salud Laboral Francisco Ledesma. El dirigente le dijo a Gestión Sindical que el plan de lucha “viene avanzando, estamos reclamando ante las dos empresas –SBASE y Metrovías –y el gobierno de (Horacio) Rodríguez Larreta. La retención de tareas fue todo un éxito”. En este sentido, Ledesma criticó que el gobierno porteño “nos llamara para decirnos que podíamos realizar medidas, mientras no afectemos el servicio. Les preocupa la empresa y no la presencia de asbesto y su impacto en la salud de los trabajadores”. Hace un tiempo, se comenzó a retirar las piezas contaminadas con asbesto, y desde septiembre de este mes se logró retirar todo el material de una formación.

Las tareas se realizan en el taller Rancagua de Chacarita, en el marco del Plan de Gestión Segura del Asbesto. Se estima que se necesitan pasar por ese proceso unos 90 vagones, que según la empresa que hace las tareas demandará entre siete y nueve meses de trabajo. Pero con las nuevas formaciones denunciadas por los metrodelegados esto podría extenderse. Por eso, el próximo lunes al mediodía los trabajadores realizarán una nueva asamblea para analizar cómo está la situación y evaluar cómo seguirá el plan de lucha.

En agosto del 2019 se confirmaron que al menos cuatro trabajadores fueron afectados por la exposición al asbesto. Los estudios a trabajadores se realizaron luego de las denuncias de la AGTSyP en el Hospital Británico, y los resultados generaron alarma. Lamentablemente hasta ahora dieron cinco casos de patologías con base en el asbesto, y hay varios casos más que se están analizando.

Al menos tres de los empleados tienen engrosamiento de pleura, un mal que suele generarse por estar en contacto con el polvo de asbesto. Pero la sospecha del gremio es que hay muchos más afectados por el asbesto. Por eso, hace unos días se presentó una denuncia judicial pidiendo que las empresas informen el listado de sus trabajadores de los últimos 40 años que tuvieron contacto con el material cuestionado, por considerar que la exposición “puede ocasionar gravísimas consecuencias en la salud de los empleados”.

El pedido fue presentado ante la jueza en lo contencioso administrativo de la ciudad, Patricia López Vergara, quien decidió habilitar la feria judicial para continuar el trámite durante este mes de la acción de amparo interpuesta. La misma, denominada “demanda ambiental”, fue presentada por los dirigentes de metrodelegados Roberto Pianelli y Néstor Segovia, además de un trabajador y un usuario.

El pedido judicial, al que tuvo acceso Gestión Sindical, reclama se ordene a las codemandadas Metrovías SA y SBASE que “en el plazo de diez días informen al tribunal el listado de trabajadores que se desempeñó en el ámbito del subte, en el período de 40 años previos a la promoción de la demanda”.

Reclamaron además que “se condene a las demandadas a financiar la instalación, a la dotación en recursos materiales, personal profesional capacitado y la puesta en marcha de un Instituto para la Prevención, Capacitación y Tratamiento del Asbesto, con sede en esta ciudad, cuya administración estará a cargo de un Consejo designado por los accionantes”. Por la urgencia del planteo, la jueza decidió habilitar la feria judicial.

“Las razones de urgencia que autorizan la habilitación de la feria judicial son aquellas que entrañan un riesgo previsible e inminente de frustrar determinados derechos en el caso de no prestarse el servicio jurisdiccional dentro del período de receso tribunalicio”, expuso la magistrada en su fallo.


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