Fuente: FORMACION SINDICAL

Mesa-Debate sobre Reforma Laboral

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  •  por Formación
  •  Publicado el 14 de febrero
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Nos preparamos para enfrentar el ataque a nuestros derechos. A fines del año pasado nuestro sindicato organizó una Mesa-Debate sobre la Reforma Laboral que impulsa el gobierno nacional. Expusieron los abogados Luis Ramírez, Guillermo Gianebelli y Cesar Palacio. Presentamos ahora un resumen de esas exposiciones.

RESUMEN DE LAS EXPOSICIONES *


INTRODUCCION
Hay que tener en cuenta el contexto en que se presenta este borrador de proyecto. En los dos últimos años se dio una serie de hechos negativos que van mostrando una línea. Intento de nombramiento por decreto de jueces de la Corte Suprema. Pasaje del Fuero Laboral federal al ámbito de la CABA. Ataque a los abogados laboralistas y a jueces del fuero laboral denunciando una “industria del juicio” implementada por una “mafia” de abogados. Ofensiva contra sindicatos con el pretexto de la corrupción. Ataque ideológico que intenta instalar la idea de que los problemas de la economía y las empresas se deben a los trabajadores, a sus derechos conquistados y a quienes los defienden: sindicatos y abogados y jueces laboralistas. Presentan a la reformas como imprescindibles e inevitables y solo se pone a discusión lo que ellos permiten. Estos ataques son parte de una ofensiva más general e integral contra los derechos e intereses de la clase trabajadora.
Hay que tener en cuenta también un contexto más amplio. Venimos de 3 grandes reformas previas a la actual de Macri: la de la Dictadura Militar (1976-1983), la del Menemismo (1991-1999), continuada en forma efímera por De La Rua (1999 a 2001), todas del mismo signo y complementarias. Para entender todo este proceso debemos remontarnos a los orígenes de la sociedad capitalista, donde las condiciones de trabajo eran terribles y no se le reconocía ningún derecho a lxs trabajadorxs. Cuando se pone en riesgo el sistema capitalista a partir de la organización y luchas obreras, la clase empresaria ofrece concesiones a cambio de que se deponga la pretensión de derrocar al sistema capitalista. Ellos lo plantean como una suerte de contrato social, y así nace y se configura el derecho del Trabajo. Que tiene así desde sus orígenes un carácter ambivalente ya que se ganan derechos pero se deja de cuestionar la desigualdad propia del sistema capitalista.
Esto va a funcionar hasta la década del 70, cuando nace lo que se va a conocer como neoliberalismo, que partiendo de culpar al Derecho del Trabajo de los problemas del mercado laboral (desempleo, trabajo en negro, baja productividad, baja de la rentabilidad de las empresas, etc.), se propone la desregulación laboral (Flexibilización); la libre circulación de bienes y capitales, aunque no de personas (Globalización y Libre Comercio); y se desarrolla un nuevo modelo de empresa, mas desintegrada, que subcontrata afuera muchas partes de la cadena de producción (Tercerización). Otro factor que opera a favor de esta ofensiva neoliberal es la caída del Muro de Berlín y el fin de la Revolución Rusa que instalan en el imaginario social la idea de que no hay alternativas posibles al capitalismo.
La clase capitalista decide entonces rescindir el contrato social que sirvió de base al Derecho del Trabajo y el Estado de Bienestar, apuntando a recortar y anular los derechos individuales y colectivos de los trabajadores. Se proponen: 1) Flexibilizar a la entrada, 2) Flexibilizar dentro del proceso de trabajo y la relación laboral, y 3) Flexibilizar a la salida. Eso implica, a la entrada: blanqueo, nuevas formas de contratación flexibles y precarias, y reducción o eliminación de aportes patronales; durante la relación de trabajo: jornadas flexibles y enajenación de todos los tiempos personales del trabajador, eliminación de la jornada máxima y de las horas extras, eliminación del sistema de categorías, el Ius Variandi, y la imposición de la polivalencia; y a la salida: eliminar restricciones y abaratar el despido, reduciendo o eliminando la indemnización.
Hay un cuestionamiento de los derechos colectivos: la negociación colectiva, la ultraactividad de los convenios y el carácter irrenunciable de los derechos, tendiendo a volver a la individualización de la relación laboral, o sea a que cada trabajador negocie y acuerde sus condiciones de contratación y trabajo en forma individual y en soledad con el empleador. Y como corolario de todo esto, replantear y restringir al máximo (obligando a seguir determinados procedimientos, exigiendo requisitos, estableciendo servicios esenciales) el derecho de huelga, e imponer la Reglamentación Sindical. Es decir desregular al Capital y regular mas al Trabajo.

LA REFORMA LABORAL DE MACRI
Lo positivo de esta iniciativa del gobierno es que pone sobre la mesa el debate sobre el lugar de los trabajadores en la sociedad.
Es necesario dar ese debate y desmitificar sus argumentos: que favorece la creación de empleo de calidad, que favorece el empleo registrado, que promueve la “empleabilidad”, que aumentará la productividad y la competitividad de las empresas. Que para alcanzar todo eso se debe combatir la supuesta “industria del juicio” y su “mafia” de abogados y jueces laborales.
Otro argumento oficial es que por culpa del gobierno anterior (la “pesada herencia”) el país se empobreció y ahora todos debemos ceder algo. El tema es que desde que asumieron los únicos que han cedido y perdido son los trabajadores, mientras que los empresarios han recibido todo tipo de beneficios y favores.
Se presentan como los agentes del cambio y la modernización, que vienen a mejorar y sustituir aspectos obsoletos del siglo pasado, cuando en realidad todas sus propuestas son una vuelta al pasado aquel donde el trabajador carecía de derechos y se imponía la voluntad y los intereses del más fuerte.
Se busca poner en emergencia a la estabilidad en el empleo para predisponer al trabajador a aceptar todo tipo de imposiciones y concesiones.
Quién manda en el gobierno actual? De 350 cargos en el Poder Ejecutivo, 160 son CEOs, es decir gerentes de grandes empresas o empresarios. El 70% del gabinete viene del mundo empresario. Está en discusión el poder y la gestión del último gobierno que logró una mejor distribución social del ingreso nacional que pasó del 30% en 2004 a más del 50% en 2015.
En 1976, a los 30 días del golpe militar se podó cerca de la tercera parte de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), ley de avanzada que había sido redactada por el Dr. Norberto Centeno, luego desaparecido en la llamada Noche de las Corbatas. Hoy, antes de las elecciones, el gobierno había dicho que la reforma se iba a discutir por sector y se iba a realizar a través de los Convenios. Luego de las elecciones deciden presentar este mega proyecto de ley que incluye además otras 2 reformas: la impositiva y la previsional.
Una reforma laboral es en el fondo una transferencia de recursos y de poder de una clase a otra, en este caso de la clase trabajadora a la clase empresarial.
Pero no hay relación probada entre Flexibilización y creación de empleo. Todo lo contrario. Hay múltiples ejemplos en todo el mundo. En nuestro país, entre 1945 y 1970 hubo alta protección al trabajo y pleno empleo; en los 90 hubo mucha flexibilización, se suspendieron las paritarias, y nunca fue tan alto el número de desocupados (en 2001 llego al 25%); desde el 2003 al 2015 hubo nuevamente protección al trabajo y negociación colectiva mientras bajaba la desocupación y crecía la riqueza del país y el PBI.
Estas políticas actuales y sus propuestas están ambientando la reforma laboral en los hechos o por convenios, como ocurrió con los petroleros de Vaca Muerta.
Las nuevas formas de contratación y trabajo flexible no crean nuevo empleo ni mejores empleos. Más bien ocurre que se tiende a reemplazar trabajadores con protección y derechos por trabajadores precarizados y flexibilizados (pasantes, estudiantes, contratados, monotributistas, tercerizados) y a instalar diferencias y divisiones entre los trabajadores.

LOS PRINCIPALES CAMBIOS QUE SE PROPONEN
• Modifican el concepto de Trabajo, plateándolo como una relación de cooperación, poniendo en un pie de igualdad ficticia, a patrones y trabajadores. Es un cambio conceptual y cultural de corte fascista que contradice el sentido neoliberal del conjunto de la propuesta.

• Otro artículo expresa más fielmente el pensamiento neoliberal de estos reformadores cuando dicen que vienen a “liberar a las fuerzas productivas del agobio de las regulaciones”, lo mismo que decía, casi con las mismas palabras, el Ministro de Economía de Videla, José Alfredo Martínez de Hoz.

• Crea la figura absurda del Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente que queda fuera de la Ley, previendo la creación de un estatuto especial.

• Estos Trabajadores Autónomos Dependientes podrán tener a su vez colaboradores “independientes”, o sea empleados dependientes sin derechos. Todas situaciones simuladas y falsas que en la legislación vigente son consideradas indebidas en tanto constituyen fraude laboral.

• Se legaliza (y fomenta) también la situación irregular y fraudulenta de empleados que figuran como independientes monotributistas.

• Se elimina la indemnización (25%, se duplica si hay despido) por trabajo en negro o mal registrado que establece la Ley de Empleo, que también cae en la volteada.

• Se toma como referencia para muchos cálculos al Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), que recordemos durante los 90 estuvo congelado como 10 años llegando a tener un valor insignificante.

• En el Blanqueo para empresarios con trabajadores en negro se eliminan las multas y se reconoce para atrás solo hasta 5 años y hasta un valor del 25 del SMVM.

• Modifica el método de cálculo de actualización de las jubilaciones y pensiones. Se estima que por esta vía el Estado se va a aquedar con unos 120 mil millones de pesos, y los pasivos van a recibir de menos unos 12.000 pesos el año próximo.

• Permite que el trabajador renuncie a sus derechos alcanzados por contrato individual de trabajo.

• Elimina el derecho de solicitar medida cautelar ante la Justicia en caso de modificación abusiva y perjudicial de las condiciones de trabajo (el Ius Variandi). Solo le queda al trabajador la posibilidad de considerarse despedido o de reclamar ante la instancia que para tal fin se cree eventualmente en el Convenio Colectivo.

• Exime de la responsabilidad solidaria a las empresas que subcontraten tercerizados. Su obligación se limitaría ahora a reclamar la documentación del personal de la empresa contratada, cumpliendo con este requisito queda eximida de cualquier otra responsabilidad.

• Plazo de prescripción de las obligaciones del empleador. Antes de la dictadura el trabajador tenía hasta 4 años para iniciar un reclamo por obligaciones incumplidas de su empleador. La dictadura redujo ese plazo a 2 años. Ahora Macri pretende llevar ese plazo a solo un año, con el agravante que empieza a correr no desde que se rompe la relación laboral, sino desde el momento que se produjo en incumplimiento. En la práctica eso significará que no habrá posibilidades reales de reclamarle a patrón por sus incumplimientos pasados.

• Se elimina la indemnización (Art.80) equivalente a 3 sueldos que deberá abonar el empleador si no entrega como corresponde al empleado la certificación de Servicios.

• Banco de Horas. Habilita que se organice por CCT la jornada laboral con el sistema de Banco de Horas, un sistema por el cual la obligación del empleado es cumplir una determinada cantidad de horas de trabajo por año, y solo adquiere el derecho a cobrar horas extras una vez que se cumplió esa cantidad de horas. En cada día se puede obligar al empleado a trabajar hasta 10 horas, que se van descontando de esa cantidad anual. Esto implica terminar con la Jornada Máxima de 8 horas que tanto costó conquistar, y volver a jornadas agotadoras que además no nos dejan tiempo para hacer otras actividades (culturales, educativas, sociales, recreativas) y estar con la familia.

• Se reduce la base del cálculo para la indemnización al excluir expresamente a numerosos rubros que forman objetivamente parte de nuestro ingreso y que habían sido reconocidos por la jurisprudencia como parte constitutiva del salario.

• Habilita a que por medio del Convenio Colectivo se pueda reemplazar la indemnización por despido con un Fondo de Cese Laboral Sectorial que funcionará como un seguro para el empleador, haciéndole más fácil despedir personal. No se cumple así con el mandato constitucional de proteger al trabajador contra el despido arbitrario. Se seduce a los sindicatos con la posibilidad de ser parte de la administración de los dineros de ese Fondo.

• Amplía las posibilidades de incorporar personal bajo la figura de pasante y con el pretexto de prácticas de estudio. Los pasantes cobran mucho menos y tienen menos derechos, y son conocidos los abusos cometidos por las empresas con la utilización fraudulenta de esta forma de contratación para reemplazar personal estable y de convenio.

• El único punto a favor en todo el proyecto es el aumento de la duración de la licencia por paternidad de 2 a 15 días. También se crea la licencia de 30 días sin goce de sueldo, que puede llegar a ser utilizada coercitivamente por el empleador para suspender personal sin pagar nada del salario.

* Resumen realizado por el Lic. Daniel Ximénez, asesor de la Secretaria de Formación de la AGTSyP