Fuente: La Vanguardia

[España] La reapertura de la línea 5 de Metro no convence a los usuarios

El parón de 2 meses por obras de modernización y mejora se salda con retrasos, suciedad y convoyes parados

Tal como cerró, se ha abierto. Ese es el sentir general de los usuarios de la línea 5 del Metro de Madrid que hoy no han ahorrado críticas tras la reapertura por obras de modernización y mejora.

Los trabajos han supuesto una inversión de 66,5 millones de euros, y han durado dos meses, exactamente 62 días, para poder estar finalizados antes de la vuelta de vacaciones de la mayoría de los madrileños.

Según el suburbano, con la renovación de la línea se ha conseguido una mayor seguridad, confort y eficiencia para los usuarios, además de aumentar la capacidad de la línea hasta en un 44%.

Sin embargo los usuarios han relatado esta mañana todo lo contrario. Andenes sucios, vagones sin climatizar, convoyes desalojados, mala frecuencia de paso de los trenes, ausencia de mejoras en cuanto a accesibilidad...

Atendiendo a la nota de prensa, una de las principales actuaciones ha sido la sustitución del sistema de señalización ferroviaria, que se ha transformado tecnológicamente en un sistema más moderno existente ya en otras líneas.

También se han cambiado 41.000 metros de catenaria por otra rígida, de mayor fiabilidad y que necesita menos mantenimiento, al igual que el alumbrado de túnel, adaptado ahora a las normativas de seguridad. Así se diferencia entre alumbrado normal, de socorro y emergencia, garantizando la continuidad del servicio en condiciones extremas, permitiendo alumbrar el túnel en situaciones de emergencia en las que podría ser necesaria la evacuación de viajeros.

Los trabajos de mejora de la flota de la línea 5 incluyen la adaptación de los trenes al nuevo sistema de señalización ferroviaria y al sistema de comunicaciones digital Tetra.

En concreto, el nuevo sistema de señalización implica la transformación de un tren divisible en tres unidades independientes a uno indivisible de seis unidades que contarán con un panel de conducción más moderno, así como con elementos “de mayor precisión” para la localización de los convoyes, según una nota de prensa del Gobierno regional.

Se ha efectuado también la renovación tecnológica de los centros de tracción de Rubén Darío y Quintana, que forman parte de la red de alimentación ferroviaria de la línea 5.

Entre las reformas emprendidas destaca también la instalación de un sistema de iluminación LED, la mejora del aire acondicionado o el reacondicionamiento del sistema de apertura y cierre de puertas.

Se están reformando de forma integral las estaciones de Canillejas, Torres Arias y Suanzes, mientras que en la de Aluche los trabajos se limitan a la renovación del solado y a la reforma del sistema de alimentación e iluminación.

Junto a estos trabajos, que algunos continuarán hasta marzo de 2018, se invertirán 20 millones de euros en la modernización de 42 trenes que forman parte de la flota de la línea 5 y otros doce más que se irán incorporando durante ese año a este trayecto para mejorar la frecuencia.

En total, el Gobierno regional han invertido 66,5 millones de euros en las obras de la línea 5, con una extensión de 23,5 kilómetros y 32 paradas, algunas de ellas en puntos de la almendra central de Madrid como Rubén Darío, Alonso Martínez, Chueca, la Gran Vía, Callao y La Latina.

Estas obras se suman a las ya realizadas tanto en la línea 1 como en la línea 8 de Metro de Madrid con el objetivo de ofrecer el mejor servicio a los usuarios.


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